KENKO YOSHIDA, EL BLOG Y LA DISCIPLINA DEL DESPRENDIMIENTO

Es un texto de Kenko Yoshida, escrito hace más de seiscientos años en un trozo de papel que luego pegó en una de las paredes de su covacha. Así hizo con todos los textos que luego se recoguieron en un manuscrito que data de 1431. El “Tsurezuregusa” (ocurrencias, reflexiones, en japonés) no es un libro de caracter religioso. Mas bien es una recopilación de anécdotas, consejos, vivencias.

Hace tiempo, en una entrada de este mismo blog: Las noches áticas y la miscelanea (http://www.manoloyague.com/las-noches-aticas-y-el-blog-la-miscelanea/), reflexionaba sobre el caracter fragmentario, breve, vivencial, destinado al entretenimiento y a la enseñanza moral, propio de la miscelanea clásica, y lo ponía en relacción con el fenómeno del blog.

Lo mismo podríamos decir de esta y otras obras orientales, de caracter fragmentario, composición breve, autor retirado de las tareas de la vida, y que construye una obra al hilo de sus experiencias. Pero lo importante es la vida de ese hombre. Su busqueda de la sabiduría o la espiritualidad. Por eso muchas de sus obras son rrecogidas después por discípulos, pues ellos mismos no atendieron a su pervivencia. las escribían por y para ellos, y para un grupo cercano de amigos.

he decidido recoger un pequeño fragmento de la obra de Yoshida, que me parece encantador, y que nos dice algo de nuestro mundo actual materialista, del que somos incapaces de desprendernos. Para que veamos lo difícil que es alcanzar el pleno desprendimiento: hasta un humilde anacoreta se aferra a algo.

 

“Un cierto anacoreta, que había abandonado el mundo, dijo: “A una que, como yo, ha cortado todas las ligaduras que lo aferran al mundo, lo único que le cuesta abandonar es ese trocito de cielo que ves”. Y me pareció que tenía razón.”

Tsurezuregusa, Kenko Yoshida. Editorial Hiperión. Traducción, presentación y notas de Justino Rodríguez.

 

 

Manolo Yagüe