BIOGRAFÍA INFUNDADA DE LA MANO DERECHA DE CERVANTES

Numerosos relatos nos han hablado de manos amputadas que cobran vida y cometen asesinatos. En este caso la mano amputada tiene un destino más glorioso. Aquí os presento una modesta aportación al noble género de los cuentos de manos amputadas. En forma de biografía, acerca de la excelsa mano de Miguel de Cervantes.

 

BIOGRAFÍA INFUNDADA DE LA MANO DERECHA DE CERVANTES

 

En el año de 1569, Miguel de Cervantes fue condenado en Madrid a arresto y amputación de la mano derecha por herir a un tal Antonio de Segura.  Dicha mano, según indicios irresolutos, salió como pudo de prisión, se reunió con su legítimo dueño, y  acompañó a Cervantes en sus viajes, encarcelamientos y privaciones.

Era con seguridad la más ágil y astuta de las dos, ya que la izquierda, aunque permaneció unida por huesos, músculos y ligamentos al cuerpo de su propietario el resto de sus días, recibió una terrible herida en la batalla de Lepanto que la incapacitó para la escritura.

Por suerte, Miguel no se deshizo nunca de su mano amputada y la llevó escondida a todas partes.

A salvo de la vista de otros, sacaba la mano de una funda de terciopelo que llevaba encubierta en la camisa. Libre la mano de estar a su gusto, se enfrascaba tenaz en el duro trabajo de la escritura, feliz con una pluma entre los dedos, mientras Cervantes corregía manuscritos, paseaba la estancia hablando solo o, mortalmente aburrido, caía presa del sueño.

Jamás logró la diestra mano cercenada de Cervantes que este huyera de su miseria, pues la miseria cuando lo persigue a uno, no suele dejar su rastro hasta que lo apresa en la tumba.

Sin embargo, es a ella, ni más ni menos que a una mano amputada por un feo muñón y con cinco dedos famélicos, a quién debemos sus páginas más célebres, en especial esa historia que se conoce por “El Quijote”.

 

Relatos hiperbreves del más allá, Manolo Yagüe.