UNA TEMPORADA EN EL INFIERNO: ARTHUR RIMBAUD

De sobras conocido de todos, menos por su poesía que por su biografía, a temprana edad Arthur Rimbaud bebió de la vida todo lo que había que beber y, hastiado, dejó la literatura y se embarcó en una serie de aventuras comerciales por Yemen y Etiopía, muriendo a la temprana edad de 37 años

Una temporada en el infierno, compone junto a Iluminaciones y Poesías, los textos fundamentales de su obra, donde expone su teoría de la poesía: el poeta debe hacerse «vidente», y la única forma de lograrlo es por un «largo, inmenso y racional desarreglo de todos los sentidos».

El texto está dedicado a todos aquellos que hayan pasado Una temporada en el infierno, el infierno personal de cada uno y, en determinado momento, cuando los pies tocan fondo y la soledad se siente como un perro que nos devora, han tenido que decidir entre la debilidad o la fortaleza.

A fin de cuentas, ¿quién puede matar a un cadáver?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Por los caminos, en las noches de invierno, sin refugio, sin ropa, sin pan, una voz atenazaba mi corazón helado: “Debilidad o fortaleza: estando aquí, demuestras fortaleza. No sabes adónde vas ni por qué vas, así que entra en todas partes, responde a todo: nadie puede matar a un cadáver.” A la mañana siguiente tenía la mirada tan perdida y un aire tal de difunto que aquellos con quienes me tropecé quizás no me vieron.

 

“Sur les routes, par des nuits d´hiver, sans gîte, sans habits, sans pain, une voix étreignait mon coeur gelé: “Faiblesse ou foce: te violà, c´est la force. Tu ne sais ni où tu vas ni pourquoi tu vas, entre partout, réponds à tout. On ne te tuera pas plus que si tu étais cadavre.” Au matin j´avais le regard si perdu et la contenance si morte, que ceux que j´ai rencontrés ne m´ont peut-être pas vu.”

 

Arthur Rimbaud, una temporada en el infierno. Poesía Hiperión.

Nueva traducción y notas de Juan Abeleira.