INTRUDUCCIÓN DE UN PERSONAJE: UN BUEN EJEMPLO

 

 

 

Este ejemplo está sacado de la novela “La colmena” del genial Camilo José Cela. Cela fue un fantástico creador de personajes. Los perfilaba con agilidad e ironía en cortos trazos. Así es como lo hace en numerosas ocasiones en su mejor obra, dentro de la cual este texto es el comienzo:

 

Doña Rosa va y viene por entre las mesas del café, tropezando a los clientes con su enorme trasero. Doña Rosa dice con frecuencia leñe y nos ha merengao (1). Para doña Rosa, el mundo es su café, y alrededor de su café, todo lo demás. Hay quien dice que a doña Rosa le brillan los ojillos cuando viene la primavera y las muchachas empiezan a andar de manga corta. Yo creo que todo eso son habladurías: doña Rosa no hubiera soltado jamás un buen amadeo de plata (2) por nada de este mundo. Ni con primavera ni sin ella. A doña Rosa lo que le gusta es arrastrar sus arrobas, sin más ni más, por entre las mesas. Fuma tabaco de noventa (3), cuando está a solas, y bebe ojén (4), buenas copas de ojén, desde que se levanta hasta que se acuesta. Después tose y sonríe. Cuando está de buenas, se sienta en la cocina, en unabanqueta baja, y lee novelas y folletines, cuanto más sangrientos, mejor: todo alimenta. Entonces le gasta bromas a la gente y les cuenta el crimen de la calle de Bordadores o el del expreso de Andalucía (5).

1 Nos ha merengao: madrileñismo por “nos ha fastidiado”.

2 Moneda de plata, con valor de cinco pesetas, acuñada en 1871 con la efigie de Don Amadeo de Saboya, rey de España entre 1870 y 1873.

3 Cajetilla de tabaco de picadura que valía noventa céntimos.

4 Ojén: pueblo de la provincia de Málaga que da nombre a un aguardiente dulce.

5 Se alude, sin precisión exacta, a crímenes famosos, como el cometido en el tren correo de Andalucía, en 1924.

Edición de Jorge Urrutia en Cátedra, 1988.

 

Lo más destacado de el texto es la capacidad de describir a un personaje, tanto en sus rasgos físicos como de personalidad, sin utilizar en ningún momento elementos abstractos.

Veamos Pues cómo es doña Rosa:

Es gorda, tiene un enorme trasero. Habla con el leguaje popular (leñe, nos han merengao), lo que nos lleva a pensar que no es una persona muy culta. Es la dueña del café, de la que se siente dueña y señora, y por añadidura de los clientes, a los que aborda con su físico y su arrolladora personalidad. El narrador insinúa que  doña Rosa le gustan las jovencitas, aunque luego lo desmiente insinuando algo peor. Que es tan tacaña que no hubiera pagado ni por conseguir una joven. Es fumadora y le gusta beber. Tiene un carácter agrio, pues la mayor parte de las veces está de malas, es una mujer de armas tomar. Pero cuando está de buenas, le gusta leer historias de crímenes. Es por lo tanto sádica, y se ríe de las desgracias ajenas.

Pero todo ello nos lo ha contado mediante las acciones, la manera de hablar, su manera de moverse y conducirse, sus gustos, las opiniones que otros puedan tener de ella.

Pero no nos dice: Doña Rosa es tacaña, cruel, soberbia, inculta. Todo ello nos lo muestra, nos lo ejemplifica. Porque, como ya he dicho en otras ocasiones, lo que el lector quiere es ver, vivir, o como diría Aristóteles poner en acción.

Aconsejo la lectura de «La colmena», como ejemplo esencial de introducción del personaje.

 

Manolo Yagüe.

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