DETALLES DE ESCRITURA: TOBIAS WOLFF

Los grandes escritores me impresionan (entre otros) por dos motivos:

1- Me hacen vivir lo que sus personajes viven.

2- Consiguen, al tiempo, que lo que yo he experimentado alguna vez, vuelva a mí durante la lectura. Es un camino de ida y vuelta.

Y es que el escritor ha de estar pendiente de cada sensación, gesto, movimiento que haya vivido. Para poder luego transmitírselo a sus personajes, y poder devolvérselo al lector.

Pondré un ejemplo, quizás demasiado pequeño, cosa de un instante. Yo calificaría a este momento el de la risa nerviosa:

 

Charlie emprendió la vuelta a casa por el camino más largo, por Columbus Avenue, porque el Columbus Avenue tenía las farolas más luminosas. Pero con esta niebla las farolas eran sólo una presencia, una mancha lechosa aquí y allí entre el vapor. Charlie anduvo despacio y pegándose a las paredes. No se encontró a nadie en el camino; pero una vez, cuando se detuvo para secarse la humedad de la cara, oyó un extraño ruido de pasos tras él, y al volverse vio a un perro de tres patas surgir entre la niebla. Pasó junto a él dando una serie de sacudidas y desapareció. 

–Dios –dijo Charlie. 

Luego se rió, pero el sonido fue poco convincente y decidió meterse en algún sitio durante un rato.

 

Aquí empieza nuestra historia, Tobias Wolff, Ed. Alfaguara

 

Charlie camina por una ciudad fantasmal, neblinosa, a altas horas de la noche. Se apoya contra las paredes, como para resguardarse de su propio miedo. Cuando oye un ruido de pasos inquietante: un perro de tres patas pasa a su lado. Casi da miedo. Pero al tiempo es ridículo. ¿Cómo le ha podido asustar a Charlie un perro de tres patas, y una niebla espesa, y la noche? Charlie se ríe. Pero con esa risa no ha espantado el miedo del todo. Y decide guarecerse en un café.

Juro que he vivido esa sensación de miedo injustificado, paseando por mi pueblo, en medio de una noche de niebla invernal. Y puedo jurar, que si no un perro de tres patas, sí se me ha cruzado un gato, puede que negro.  Y puedo asegurar, sin faltar un punto a la verdad, que al ver al gato escaparse con sus mullidas y terroríficas patitas en dirección a la nada, se me ha escapado un juramento, y la risa nerviosa de la que habla Tobias Wolff.

 

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LA ROSA: JUAN EDUARDO ZÚÑIGA

El escritor es sus lecturas. Continuando con la labor de difusión de obras interesantes para el escritor, traigo ahora un texto inigualable de Juan Eduardo Zúñiga.

Un escritor que se hace notar poco, y dice mucho, a veces mucho más de lo que uno puede soportar.

A “La rosa” -encarnada, húmeda y fresca-, no le sobra ni le falta nada. Es un ejemplo de sencillez, naturalidad, economía de medios, sensibilidad y simbolismo.  Os dejo con la rosa…

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Retrato de Juan Eduardo Zúñiga, por Amaya Aznar

 

LA ROSA

 

Ante el estudiante, un coche pasó rápidamente, pero él pudo entrever en su interior un bellísimo rostro femenino. Al día siguiente, a la misma hora, volvió a cruzar ante él y también atisbó la sombra clara del rostro entre los pliegues oscuros de un velo. El estudiante se preguntó quién era. Esperó al otro día, atento en el borde de la acera, y vio avanzar el coche con su caballo al trote y esta vez distinguió mejor a la mujer de grandes ojos claros que posaron en él su mirada.
Cada día el estudiante aguardaba el coche, intrigado y presa de la esperanza: cada vez la mujer le parecía más bella. Y, desde el fondo del coche, le sonrió y él tembló de pasión y todo ya perdió importancia, clases y profesores: sólo esperaría aquella hora en la que el coche cruzaba ante su puerta.
Y al fin vio lo que anhelaba: la mujer le saludó con un movimiento de la mano que apareció un instante a la altura de la boca sonriente, y entonces él siguió al coche, andando muy deprisa, yendo detrás por calles y plazas, sin perder de vista su caja bamboleante que se ocultaba al doblar una esquina y reaparecía al cruzar un puente.
Anduvo mucho tiempo y a veces sentía un gran cansancio, o bien, muy animoso, planeaba la conversación que sostendría con ella. Le pareció que pasaba por los mismos sitios, las mismas avenidas con nieblas, con sol o lluvias, de día o de noche, pero él seguía obstinado, seguro de alcanzarla, indiferente a inviernos o veranos.
 Tras un largo trayecto interminable, en un lejano barrio, el coche finalmente se detuvo y él se aproximó con pasos vacilantes y cansados, aunque iba apoyado en un bastón. Con esfuerzo abrió la portezuela y dentro no había nadie.
Únicamente vio sobre el asiento de hule una rosa encarnada, húmeda y fresca. La cogió con su mano sarmentosa y aspiró el tenue aroma de la ilusión nunca conseguida.
Juan Eduardo Zúñiga 

EMPEZAR UN PROYECTO DE NOVELA

Hay pocos escritores aficionados que en un momento u otro no hayan sentido que querían escribir una novela. Sin embargo, escribir una novela requiere hacer un análisis en profundidad de cada aspecto de la misma, antes incluso de empezar a escribir.

Es bueno que hagas el trabajo previo, para que la historia este madura antes de comenzar. Eso no significa que no escribas. Al escribir salen materiales. Pero podemos decir que esos escritos son ensayos que harán que salgan a flote los rasgos y materiales reales de tu novela.

En ese sentido los escritores funcionan de maneras diversas. Hay quienes escriben al principio mucho, y luego reescriben. Pero para ello hace falta experiencia. Por  eso mejor, al iniciar un proyecto largo, definir todos aspectos que rondan vagamente por tu cabeza pero que quizás todavía no se hayan concretado demasiado bien, no sean visibles.

Aquí te propongo una lista de trabajos previos que pueden ayudarte a definir tu proyecto.

 

1-      Escribir una sinopsis. La sinopsis se va modificando con el tiempo. Es un material de trabajo.

2-      Personajes; principales y algunos secundarios. Haz una tabla, o escribe sobre ellos, redacta su biografía, una descripción de cada uno.

3-      Ambientaciones; escenarios. Lugares. Usa fotografías, dibujos, mapas. Todo cuanto permita que tus personajes se muevan por un espacio concreto y real, sobre todo real. Es un peligro dejar que tus personajes vivan en el vacío.

4-      Estilo narrativo: punto de vista. La voz. Tiempo, presente, pasado. Habrás de definir estos aspectos y ser riguroso con ellos. Porque el lector no tolerará que haya saltos en el tiempo inexplicables, cambios del punto de vista absurdos, o grandes diferencias en el tono.

5-      Cada proyecto de novela es un mundo. Ahora bien, si partimos de la base de que todo escritor trabaja a partir de modelos, te vendrá bien conocer y estudiar aquellas obras que te recuerdan al tipo de libro que tú quieres escribir. Si por ejemplo quieres escribir una novela de género (terror, ciencia-ficción, aventuras),  no te queda más remedio que conocer el género y transitar por él como lector.

Selecciona aquellas obras que se convertirán en tus libros de cabecera durante la redacción de la novela.

5-      Es muy importante que hagas un esfuerzo de investigación. Has de conocer bien todo aquello que puede ser susceptible de entrar a formar parte de tu novela. Por ejemplo, si tus personajes vivirán un tiempo en una ciudad que no conoces, habrás de buscar toda la información que te permita que tus personajes vivan en ella con naturalidad.

 

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CÓMO PUEDE AYUDARTE EL TALLER LITERARIO

La escritura de un relato, y no digamos de una novela, exige un esfuerzo grande. Y unos conocimientos amplios. Pero no nos pasemos. Con la ayuda adecuada, todos podemos sacar adelante un escrito.

Desde luego, hay que tener ganas. Y que te guste la literatura. Creo que con esos elementos, y algo de tiempo, siempre acaba saliendo agua del pozo de la escritura.

Si has valorado la posibilidad de buscar ayuda para iniciarte o profundizar en el campo de la creación escrita, aquí puedes ver una lista de opciones. Piensa que siempre podrás encontrar la solución que se acomode a tus necesidades:

  •  Puedes conocer y practicar las estrategias fundamentales con el curso de iniciación al relato.
  • Si ya tienes la idea para escribir un libro de cuentos o una novela, podemos trabajar en la elaboración de un proyecto más largo.
  • Si tienes un libro escrito, pero necesitas saber cuáles son sus puntos fuertes y débiles, y de qué manera puedes fortalecerlo, tienes la opción de recibir una lectura profesional.
  • En el caso de que quieras mejorar algún relato corto concreto, puedes solicitar un servicio que te permitirá reparar y pulir el cuento, a partir de un comentario que incluye propuestas de corrección.

 

Visita la página del Taller. No dudes en consultar cualquier opción a la hora de aprender a escribir.

PRIMEROS PASOS PARA CREAR UN PERSONAJE

El personaje es el alma de nuestra historia. Y dado que queremos escribir una historia, el personaje es sobre todo lo que el personaje hace, más incluso de lo que piensa o dice.

Pero tampoco el personaje es todo lo que hace, o no es solo lo que hace, por supuesto. Nos ayuda a entenderlo el hecho de que en la mayoría de las novelas que presentan a un buen personaje recordamos menos lo que hacen, que cómo son.

Igual que nadie el solo lo que piensa, o siente.

Por ello el personaje es sobre todo su contexto.

Para empezar a trazar un personaje, os propongo seguir las recetas de Syd Field.

Syd Field nos diría que el secreto de un buen personaje lo encontramos en:

  • La necesidad dramática: Qué es lo que quiere conseguir nuestro personaje. Quizá quiera conseguir al chico que le gusta, o que su padre esté orgulloso de él
  • El punto de vista del personaje: Cómo ve el mundo nuestro protagonista. Cuando un personaje tiene un sólido punto de vista, actúa conforme a él. ¿Qué piensa el personaje respecto a alistarse voluntario a la guerra del Vietnam?
  • El cambio: ¿Qué cambio se produce en tu personaje a lo largo de la historia? Quizá tu personaje empieza siendo un perdedor, para llegar a ser un ganador nato.
  • La actitud: Conocer la actitud del personaje, dice Field, le aportará más profundidad. Es fuerte o débil. Valiente o cobarde. Alegre o triste.

Por supuesto, solo con esto no tendremos a nuestro personaje. Digamos que empezaremos a conocerlo. Empezamos, eso sí, a conocer aspectos de su vida muy importantes. Los más importantes quizás.

Nos queda todavía otra tarea: vivir con él. Conocer su biografía, su trabajo, su familia, y su vida privada, incluso en sus detalles más oscuros.

Sin embargo, habremos empezado a trazar un personaje eficaz.

 

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